Poniendo a prueba la conciliación

Día 7 de enero de 2020 a las 22 horas sentada delante de ordenador dispuesta a revisar contabilidad de diciembre y preparar los impuestos del trimestre:

👉 Reviso el banco con mi app Contasimple.com y anoto últimos movimientos. Todo parece ir sobre ruedas.

😱 Mi hija me informa a las 23 horas (sí, aún despierta por los nervios de la vuelta al cole) que no hemos preparado los libros del segundo trimestre.

📚 Como mi marido está planchando, abandono el Iva (por el momento) y me pongo manos a la obra con los libros del cole.

👩‍💻 Finalizada la tarea doméstica, me siento de nuevo en el ordenador a terminar la revisión anual y preparar todos los impuestos a las 1 horas de la madrugada, entonces me voy a la cama con mi hija (#malamadre).

🤫 Ella se duerme pero sigo motivada, y desde el móvil en la cama planifico tareas de mañana, respondo a un email, diseño ese cartel y dejo escrito el post.

Quizás penséis que es exagerado cerrar el trimestre el 7 de enero, pero como llevo mis cuentas al día mensualmente, solo era cuestión de un rato más para cerrarlo y listo, la tarea más “pesada” de estas semanas ya está terminada.

Pero claro, esa concentración y foco en mi negocio esta noche, tiene sus consecuencias familiares, nada graves, que también hay que atender, lo que provoca que esta noche no duerma suficiente, pero si sumas hij@s + negocio…¡es frecuente!

Porque quien me diga que “es cuestión de organizarse”, yo le respondo “es mucho más que eso” porque para mí es cuestión de aprovechar el tiempo, de no perderlo, de tener las herramientas a mano, de ser flexibles, de seguir un plan, de marcar prioridades, y de no perder de vista nunca tu misión principal, el por qué de todo (profesionalmente y personalmente hablando).

Y sí, es una reflexión algo profunda para relacionarla con el IVA, sí, pero es que si me retraso o lo hago mal Hacienda me castiga 💶, y si la niña no lleva los libros el primer día de cole la seño me escribiría una nota en la agenda 🗒, por lo que la “prioridad” en mi cabeza era clara…y a no ser que me apunte la tarea de “preparar libros del cole” como prioritaria en mis listas de wunderlist.com, mi cerebro “la archiva” literalmente.

Conclusión: que pocas personas me comprenden cuando SÍ se me olvidan los libros del cole de mis hijas pero NO se me olvida preparar el IVA.

#poniendoapruebalaconciliacion

#mamiemprendedora

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